Cuba prevé perder un 10% de turistas este año por las sanciones de EEUU

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La suspensión de los cruceros afectará a «más de 560.000 estadounidenses en lo que resta de año», precisó el ministro de Turismo, Manuel Marrero, quien reconoció la «compleja» situación en un informe presentado al presidente, Miguel Díaz-Canel, durante las sesiones del Parlamento cubano de cara al pleno de este sábado.

Hasta el momento, Cuba ha recibido más de 2,4 millones de turistas, una cifra que no bastó para cumplir la previsión de junio, mes en el que registró una caída del 20%, señaló Marrero, quien vaticina una situación similar en julio.

Las nuevas medidas de Washington, que prohibió en junio pasado los viajes en aviones privados, yates y cruceros, dificultan aún más las limitadas visitas de estadounidenses a la isla, restringidas por el embargo de los Estados Unidos.

Con estas nuevas restricciones, la administración del presidente Donald Trump quiere impedir que «el régimen cubano y sus servicios militares, que controlan la industria del turismo en Cuba, accedan a dólares estadounidenses», explicó entonces una fuente del Departamento de Estado.

A pesar de las limitaciones, EEUU se colocó después de Canadá como segundo mercado emisor al cierre de abril de este año, con 257.500 visitantes, según estadísticas del Ministerio de Turismo cubano. El 55% de los viajeros estadounidenses llegó a Cuba en crucero, una modalidad que creció un 48% en ese periodo especto al mismo de 2018.

El ministro cubano de Turismo admite que, aunque se mantienen los vuelos comerciales entre las dos naciones, reanudados tras el restablecimiento de relaciones bilaterales en 2015, esperan que las llegadas por esa vía también sufran «algún impacto» debido al «temor que generan las medidas».

El titular explicó además que agencias turísticas como Expedia Group, Hotelbeds USA y Cubasphere han sido multadas por sus operaciones en la isla, que mantiene comunicación con estas empresas «para conocer el alcance e implicaciones de estas medidas». También mencionó la inclusión de varios hoteles cubanos en la lista negra del Gobierno estadounidense, que prohíbe a sus ciudadanos hospedarse y hacer uso de estas instalaciones, pertenecientes a empresas relacionadas con las Fuerzas Armadas cubanas.

Marrero insistió en que grupos hoteleros que operan en la isla, entre ellos los españoles Meliá, Iberostar y Barceló, han «sido firmes en su apuesta por Cuba», lo cual «es estimulante», agregó.

Advirtió que han elaborado un plan para «flexibilizar la política comercial y a estimular los flujos de visitantes», dirigido también a los cubanos residentes en el extranjero.

El turismo es la segunda fuente de ingresos de Cuba por detrás de la venta de servicios profesionales al exterior, lo que contribuye en un 10% al producto interior bruto (PIB) y genera aproximadamente medio millón de empleos. En 2018 llegaron a la isla más de 4,7 millones de visitantes extranjeros, un 1,3% más que en 2017 y un nuevo récord, aunque la cifra no llegó a la meta propuesta de 5 millones de turistas.