De refranes va la cosa en Cuba

Nostalgias cubanas

Los cubanos, donde quiera que podamos estar, siempre tenemos en la «puntica de la lengua» alguno de esos refranes que parecen sacados del libro de la abuela, hoy compartimos contigo alguno de esos refranes que caminan cualquier calle del mundo.

1) A mal tiempo buena cara: una sonrisa desarma más que una protesta, un buen gesto y una cara amable son más efectivas que las súplicas o imposiciones. Con buena disposición se encuentran mejor las soluciones, se despejan las dudas y se halla el camino. Los cubanos lo saben y hacen de esta su mejor arma ante los muchos y diversos contratiempos que les reserva el día a día.

2) No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista (pero sí cincuenta): para algunos este refrán es un cómodo conformismo o llamada a la inacción; para otros, sabio comportamiento que da esperanzas ante las situaciones prolongadas cuya solución no se vislumbra (siempre que llueve escampa). Tristemente, la vida sí demuestra que los males pueden durar demasiado y los cuerpos tienen capacidades casi insospechadas para soportarlos.

3) Quien tiene una tienda que la atienda (y si no que la venda): se aplica tanto a las relaciones de pareja asimétricas, donde uno da más que el otro o en los negocios, como a los proyectos o negocios. Las personas, y las relaciones requieren tiempo para que fructifiquen y si no se les va a conceder el requerido, mejor cambiar y enfocar las energías hacia otros lugares.

4) Cuando el río suena piedras trae: siempre que hay un rumor extendido o replicado existe algún basamento que lo sustente.

5) A quien nace pa’ tamal del cielo le caen las hojas (cuando el mal es de c* no valen guayabas verdes): hay que reconocerlo; por mucha buena cara que uno ponga, por muy o poco justificado que esté el clishé de que los cubanos son alegres o tienen buen carácter hay personas -o al menos períodos en la vida- en que todo parece conjugarse y los astros alinearse para que solo acontezcan desgracias, fallos, imprevistos, eventos fatídicos. Este refrán, que tiene otra versión más insular: si voy al mar se me seca, se reserva precisamente para esas nefastas etapas en que todo lo malo sucede. Afortunadamente, como no hay mal que dure cien años, las malas etapas suelen pasar. Dejan huellas, eso sí, pero pasan.

6) Al pan pan y al vino vino: las cosas deben decirse claras y directamente, sin rodeos, circunloquios ni desviaciones. Tristemente, en la práctica no siempre puede hacerse.

7) Camarón que se duerme se lo lleva la corriente: aunque muchos cubanos no hayan visto un camarón en sus mesas ni lo consuman con frecuencia pese a vivir en una Isla, este dicho se usa como llamado a la acción y al movimiento. El dicho cubano criolliza el latino carpe diem y alude a que el tiempo pasa y las oportunidades también.

8) Quien tiene padrino se bautiza: en Cuba el llamado tráfico de influencias, sociolismo u obtención de cosas, beneficios o ventajas por relaciones personales son el día a día de las interacciones entre las personas. Como los salarios no valen y los servicios son de mala calidad o no funcionan, las personas consiguen ‘resolver’ sus problemas y necesidades gracias a los favores o prebendas que les da conocer a alguien en puesto clave o con poder para decidir, conseguir o dar. Una versión de valor histórica y en desuso era tiburón se moja pero salpica.<

9) Donde comen dos comen tres: reflejo de la hospitalidad del cubano que ‘echa agua a la sopa’ o pone un plato de más si aparece un visitante inesperado ‘casualmente’ a la hora de la comida

10) Quien tiene amigo tiene un central: aunque tener un central ya no es lo que era antes, la bonanza de la producción de azúcar de otras épocas se tomó como analogía para ponderar el peso y la importancia de un buen amigo.