Los cubanos y sus añoranzas.

Nostalgias cubanas

Los cubanos somos muy diversos, condición que transmitimos a los viajeros que llegan por primera vez a la Isla. Los cubanos tenemos una peculiaridad identitaria abarcadora y envolvente.

Los cubanos “Si no llegan, se pasan”, frase que pronunciara el general dominicano Máximo Gómez, quien peleó codo a codo con los insulares durante la guerra contra el colonialismo español, con el tiempo clasificó como una especie de tótem de la idiosincrasia de los cubanos.

Todo cubano que vive fuera de la isla la añora… En primer lugar está la familia, los amigos, la comida, pero también tenemos un recuerdo memorable de los paisajes, de las playas y otros pormenores… Por tanto, los cubanos nos vamos pero permanecemos, nos marchamos pero tenemos siempre a mano de una manera muy íntima a nuestra tierra, familia y cultura.

En algunos países a las personas no les gusta que le retraten, sin embargo, en Cuba la gente gusta que cualquier extraño le retrate, de igual manera ayudamos al foráneo a tomarse una foto junto a un monumento o lugar interesante, y qué decir de colaborar con alguien en buscar una dirección, somos capaces de acompañarlos hasta que encuentren su destino.

Si bien muchas personas exhiben esta benevolencia para tratar de recibir algo a cambio, como alguna invitación a comer, una amistad que en el futuro prometa en cuanto a negocios o viajes, también lo es que la mayoría de las ocasiones estos favores son verdaderamente a cambio de nada. Así somos los cubanos!!!

Sin más preámbulos, aquí van las 10 cosas que más extrañamos los cubanos cuando viajamos o cuando vivimos fuera:

1.- La Familia. Aunque el hacinamiento al vivir, los problemas generacionales y otros conflictos a partir de problemas económicos permanecen en el seno de la familia cubana, esta célula fundamental de la sociedad es lo primero que más extraña el cubano en el extranjero y por tanto, el primer lugar al que invitan a un extranjero, sea de confianza, o no de tanta confianza.

2.- El Barrio. El barrio para los cubanos es algo, por lo general, ruidoso, donde la gente pone los altavoces de sus reproductores de música para el vecindario, con ritmos de timba cubana o reguetón, y donde se improvisa una fiesta con facilidad, o te retuercen los tímpanos el retoque de tambor en alguna fiesta de santos, provenientes en algún momento de África. Sin embargo, este movimiento y esta alegría es lo que muchos cubanos extrañan cuando tienen que cumplir ciertas reglas y permanecen en una vida puertas adentro. De ahí que llame mucho la atención del visitante.

3.- Comer pizza o carne de cerdo. Y no se trata de una pizza cualquiera, o una preparada con todas las de la ley de un buen chef italiano, nada de eso, las pizzas cubanas son particulares, gruesas, altas, con mucha salsa chorreante, con un queso y un puré de tomate a veces dudoso, y que incluso a algunas personas con problemas estomacales pueden causarle molestias, pero esas, precisamente esas, son las pizzas que extrañan los cubanos, las más comunes y las que resuelven el día a día de la alimentación. Y por si fuera poco, también ya se puede ver a algún que otro viajero foráneo degustando uno de estos manjares, quizás por baratos. Aunque, pese a la pizza, el cerdo asado continúa como el primer manjar del cubano, algo que cualquier extranjero está obligado a probar.

4.- El chismoso del barrio. Este es un personaje que existe, que se pasa el día observando el panorama y cuyo control está enfocado hacia quien entra, quien sale, si esta pasado de tragos, cómo se viste o qué compra. Pese a que tal vigía puede ser un tanto pecaminoso, también son extrañados en mundos donde incluso el vecino de al lado no conoce ni tu nombre. Estos vigías, por llamarlos de algún modo, incluso facilitan señas a los turistas sobre alguna dirección, lugar o persona.

5.- Jugar dominó con los amigos. Este es todo un juego de barrio, también un tanto molesto en cuanto a la bulla, pero ¿qué no es bullanguero en Cuba?, en una mesa con cuatro sillas, igual número de personas se disponen, por parejas a entablar una disputa “deportiva” mediante fichas cuadradas y perforadas. Este deporte, que incluso en España ya llevó a torneos serios, entre los cubanos es una manera de plantarse, en cualquier parte, para jugar durante horas, acompañados por lo general con una botella de ron y unos vasos. Una de las ceremonias para quienes viajan por primera ocasión a Cuba, digamos ingleses.

6.- Las playas cubanas. Esta bien puede ser una de las melancolías principales para un cubano, debido a que, al ser insulares, parece que no respiran si no ven el mar. En cualquier lugar donde esa posibilidad esté vedada, los cubanos se sentirán morir, por tanto sus playas constituyen el paisaje más importante de su existencia. El mar y las playas, el principal atractivo para realizar vacaciones en esta nación.

7.- Bañarse en el aguacero, o simplemente ver llover. Cuba realmente no tiene las cuatro estaciones del clima, sino más bien época de lluvia y época de seca, la primeras vinculadas al invierno (si se le puede llamar así en Cuba a un par de días de frío) o mezcladas con el verano (con un calor recalcado por una alta humedad relativa).Para los adolescentes y los más jóvenes, bañarse bajo un aguacero, al margen de los peligros que puede ocasionar, constituye un motivo de extrañar. Sin embargo, el peligro por cables caídos, inundaciones que impiden ver por donde se camina o descargas eléctricas, no empañan la sonrisa y el disfrute. En este caso pese a que la lluvia puede opacar algún plan de turista, bien permite una velada romántica, o un paseo inusual.

8.- Sentarse en el Malecón. Esto es un placer propiamente de los habaneros, pero también de los provincianos que llegan a la capital, pues el Malecón de La Habana constituye una extensión de concreto que corta el paso al mar, y por tanto lugar ideal para pasar los fuertes veranos, por las noches por supuesto, sitio para el amor, tocar guitarra, reunión de amigos y tomar fresco. Ideal, perfecto para tomar fotos, para llevarse un recuerdo del viaje a Cuba.

9.- Beber un buen ron o café. Para el cubano, más allá del criticable alcoholismo, beber un buen ron, de preferencia el Havana Club –el más conocido- significa un anfitrión perfecto para cualquier reunión entre amigos y familiares, y por supuesto los acompañantes pueden ser el café y el tabaco. Cuba perdió la supremacía de otros tiempos en la producción cafetalera, pero aun así en la actualidad produce algunos buenos cafés que siempre se extrañan como es el caso del Turquino, Serrano o Cubita. Pues esa triada de sobremesa de ron, café y tabaco, inseparable del cubano y de quienes visitan la Isla, son productos de extrañar, en mayoría el café que todos beben en pequeñas tasas, como si fueran de juguete.

10.- Bailar, una buena fiesta. Y por último la música, la sempiterna música cubana tiene que ver con todos los cubanos, en bailes de distintos ritmos, todos de gran movilidad para alegrar los pies y el alma, quizás lo que más identifica a los cubanos en todo el mundo y por lo tanto lo que más se extraña.

Como se puede apreciar estos 10 de 10, Top 10 superlativo o Los cubanos y sus añoranzas, tiene una fuerte relación con el gusto que le toman los visitantes a Cuba, a su gente, a sus tradiciones y su vida, lo más importante de la sociedad y la geografía de una curiosa isla alargada y con forma de caimán en la mejor ubicación entre el norte y el sur.